NUESTRA VIDA SOBRE RUEDAS

Nuestro coche, muchas veces, se convierte en nuestra segunda casa. Si nos dedicamos al mundo de la automoción es muy probable que pasemos más tiempo sentados ante el volante que frente al televisor de nuestro hogar. Camionero, taxista, chófer o autobusero de línea son algunos de los trabajos en los que la conducción está muy ligada con nuestro día a día.

Precisamente, al compartir tanto tiempo con nuestro vehículo casi sin darnos cuenta nos preocupamos en aspectos que de otra manera nos serían indiferentes o pasarían inadvertidos. Ocurre, por ejemplo, con cuestiones vinculadas a la estética o al confort. Ya que uno ha de pasar tantas horas frente a la carretera, al menos que se encuentre lo más cómodo y convierta su coche en un lugar tan confortable que no querrás salir de él.

Esta necesidad de reformar nuestro coche se hace visible cuando nos llegan a casa folletos de publicidad sobre accesorios para automóvil o cuando buscamos información por internet. Nos gusta tanto tenerlo a la última que siempre estamos compartiendo con nuestros allegados las novedades. Que si mira estas fundas, que si fíjate en estas llantas, que si estos nuevos altavoces que potencia tienen…Nuestro mundo gira en torno a las cuatro ruedas.

UN COCHE CONFORTABLE, MÁS QUE UN VEHÍCULO

De entre todas esas características, sin lugar a dudas, la que más nos preocupa es la comodidad. Si debemos permanecer diez horas conduciendo procuraremos rodearnos de todo tipo de accesorios que nos permitan hacer más llevaderas esas horas laborales. De esta forma, buscaremos cómo adecuar los básicos del coche a nuestras características. Lo haremos nuestro.

Una de las claves son los asientos: si tus posaderas no ocupan un espacio cómodo, quizás no estás conduciendo tu coche ideal. Su posición debe de ser la adecuada para que llegues sin problemas a todas las palancas y la visión que tengas sea total. En este aspecto, es muy importante la elección de las fundas: tipo de material, grosor, suavidad, si es mullida, etc.

Cada persona es un mundo y tiene su línea de la comodidad a diferente medida, pero es clave que el reposacabezas ejerza su misión. El reposacabezas debe de servirte como acomodo pero, además, ha de conseguir que tus sentidos estén en alerta y que tu movimiento de cabeza sea el mínimo indicado. Tú mismo puedes regularlo a tu medida, pero asegúrate de poder contar con los que pueden ser modulados en inclinación y profundidad.

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