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Consejos para que la vuelta a la rutina tras el COVID-19 sea exitosa

Poco a poco estamos viendo que hay negocios  que empiezan a abrir sus puertas, restaurantes preparándose, centros  de estética, mientras que otros empiezan a respirar aliviados como enfermeros,médicos o los trabajadores de supermercados.

Todos ellos van a vivir una “vuelta a la rutina” unos porque van a salir del confinamiento mientras otros podrán salir de la época de enorme estrés a la que se han visto sometidos. 

Aunque en nuestro centro de negocios sabemos  que todos tenemos unas enormes ganas de retomar en la  medida delo posible la normalidad esta va a conllevar cambios psicológicos que nos van a afectar a todos.

No solamente porque el confinamiento no era una situación a la que nadie estuviese preparado, no poder salir, tener que convivir 24 horas con las mismas  personas o en soledad, estar sin trabajar…

Sino que además, la “vuelta” lleva implícito un cambio, la economía se ha visto gravemente perjudicada, no estamos protegidos frente a nuevos contagios (por lo tanto la ansiedad de salir puede verse agravada) y sobre todo para muchos supondrá un “golpe” de realidad (ya que para muchos su domicilio se había  convertido en rutina).

Por ello, si tienes una empresa y trabajadores a tu cargo hemos  pensado en darte un par de pautas para que la vuelta sea mucho más liviana para ti como para ellos. 

1. Dale tiempo a la adaptación

Al igual que en la  vuelta de vacaciones de verano o de invierno tenemos que hacer una vuelta paulatina a la normalidad para proteger el estado anímico de nuestros trabajadores y para conseguir que  vuelvan a rendir.

Pero en este  caso tendremos que tener en cuenta que no ha sido por causas “placenteras” sino que prácticamente nos hemos visto obligados al confinamiento. El shock puede  ser muy diferente y la vuelta a la rutina debe cogerse con pinzas.

Deberemos volver de forma paulatina,con actividades sencillas que iremos alargando y dificultando. Es comprensible que queramos que todo esté al cien por cien como antes pero corremos el riesgo de sobresaturar a nuestros empleados y que no sean capaces de rendir porque se bloqueen.

Por lo tanto iremos delegando en ellos  tareas que veamos que pueden asumir, preguntándoles cómo se encuentran y estando pendientes en todo momento del más mínimo detalle que nos indique que la situación les  supera.

2. No cerrar la experiencia en falso

La situación que hemos vivido no se puede cerrar como la tapa de un libro que nos acabamos de leer y queremos empezar otro. Está claro que a nadie le ha gustado tener que  vivir la pandemia, el confinamiento y sus consecuencias y que nos hubiese gustado borrarlo, pero la evitación puede conllevar a consecuencias peores.

Por  lo tanto es mejor pensar en hablar de transición que de cierre, aunque todo lo que hayamos vivido nos parezca una película que queramos dejar atrás y no volver a hablar de ella.

3. Ser indulgente y empático

Ahora más que nunca, teniendo en cuenta la carga psicológica que llevarán muchos  de nuestros trabajadores será mucho más sencillo que puedan cometer errores, olvidos o que tengan actitudes que antes no tenían (contestar mala compañeros, apatía, despersonalización…).

Son todos consecuencia de la situación que hemos vivido y seguramente vayan a ir  desvaneciéndose con la vuelta a la normalidad, pero  de forma paulatina. En estos casos lo mejor es hablar de lo  que ha pasado, de cómo se siente nuestro empleado en vez de castigarlo.

4. Identificar emociones

La clave para  la  adaptación es hablar, hablar mucho,normalizar emociones. Expresarlo que sentimos, ya sea incredulidad, ira, tristeza nos va a ayudar a que nuestras emociones pierdan energía y nos  afecten cada vez menos.

Además de que a través de la conversación es como podremos llegar a entender la falta  de compromiso de algunos trabajadores  (quizás han sufrido una pérdida durante el confinamiento y arrastran un duelo) o por qué algunos no quieren ni hablar de coronavirus.

5. Intervención temprana

Si vemos  que estos síntomas se agravan o que duran más de un par de semanas podemos brindarle a nuestros empleados  apoyo psicológico ya que no todas las personas asimilan de igual forma los sucesos negativos.

6. Información clara

Tanto si se trata de un centro de negocios como de un restaurante o una peluquería lo principal para nuestros empleados es que dispongan de toda la información que necesitan. Desde el día que se va a abrir al público, las medidas de higiene, el nuevo protocolo para atender, todo…

Saberlo que tienen que hacer y tener controlado todo lo  que va a pasar en los días siguientes les ayudará a sentirse más confiados y seguros en el trabajo y facilitará su reincorporación.