Comparadores, la revolución de Internet

Internet es un espacio magnífico para poder vender un servicio o un producto, o incluso para promocionar simplemente alguna cosa o tener cierta visibilidad. En los últimos diez años miles, decenas de miles, cientos de miles de páginas web han aparecido ofreciendo, en ocasiones los mismos servicios o productos. Por lo tanto, se ha convertido en un mercado muy competitivo, en el que no es nada fácil destacar.

Para poder mejorar la visibilidad de un proyecto digital hay que hacer un trabajo de posicionamiento en buscadores, lo que puede suponer salir en los primeros resultados de búsqueda de Google, para una palabra clave determinada. Esto implica que tengamos una opción real, a la hora de competir con páginas mucho más antiguas en el tiempo, con las que Google ya está familiarizada. No obstante, el SEO no es nada fácil y no puede suponer estar en las primeras posiciones del buscador desde el primer momento.

En esta situación han nacido los comparadores, que son plataformas de Internet, donde un anunciante puede colocar sus productos o servicios. Los comparadores tienen la ventaja de que, al albergar gran cantidad de productos, disponen de muchas URLs, lo que sin duda supone que tengan una gran cantidad de tráfico.

En toda Estrategia Digital, de ahora en adelante, cualquier empresa que quiera potenciar su presencia en internet, necesita barajar la posibilidad de integrar la presencia en estos comparadores de sus productos o servicios. Independientemente de que los ofrezca desde su propia página web, es muy importante completar esa oferta con la exposición en otros canales. Eso le va a permitir tener acceso a un público muy distinto al que podría llegar a su web. De hecho, cada vez hay más usuarios que utilizan los distintos comparadores como motor de búsqueda, a la hora de necesitar contratar algún tipo de servicio o de comprar algún producto.