Problemas comunes en los coches y como evitarlos

Por muchos cuidos que dé a su vehículo siempre suelen presentarse averías, un simple desgaste o algún descuido leve puede dar pie a que surjan averías imprevistas. Varias de ellas son factibles de solventarse de manera provisional hasta que pueda llevarlo con un especialista; por ello, a continuación se presentan algunas de estas fallas.

No arranca el motor: si no enciende o de repente se detiene sin más, puede que se deba al alternador o la batería en mal estado. Es muy desagradable girar la llave y que no haya respuesta, por eso es preferible la prevención, no olvide que las baterías tienen un límite de vida útil, según su uso su duración puede ser de hasta 4 años.

Es recomendable acudir a un especialista eléctrico para que revise el estado del acumulador y cómo está resguardando la energía. La única solución posible es que alguien le auxilie con una batería o ser remolcado hasta un lugar seguro.

Bujías: ellas tienden a desgastarse mucho, cada vez que utiliza el vehículo las probabilidades de que estas fallen aumentan considerablemente. Un problema con las mismas puede causar mayor consumo de gasolina, disminución de la velocidad y ruidos extraños, todo esto se evita haciéndole el debido mantenimiento y reemplazándolas regularmente.

Problemas de alternador: este es el que conserva la batería cargada y estable, si se presentan problemas con esta pieza la aceleración no será normal. Debe ser revisado constantemente para asegurarse de su estado general.

Fuga de aceite: entre las principales señales de que algo anda mal, están las temidas manchas negras que deja el coche donde esté estacionado o a su paso. No se confíe que estas sean pequeñas, ya que se crecen desmesuradamente en poco tiempo, es probable que se deba a que no haya sido bien colocado el filtro del aceite, problemas con la junta del cárter o con la empacadura.

El inconveniente de la empacadura se resuelve fácilmente reemplazándola; aunque si es por haberlo instalado mal, no queda otro remedio que ir a un taller mecánico para solucionar el problema. Es una de las más molestas de detectar pero no se puede dejar pasar por nada.

El coste de una reparación puede ser extremadamente caro dependiendo de qué se trate, sin embargo siempre hay alternativas que ayudan a alivianar el peso de la factura, como los desguaces. Visitando https://www.piezasdesegundamano.es/ solo tendrá que rellenar el formulario y diversos desguaces colaboradores se pondrán en contacto para ofrecerle las mejores opciones, así tiene la oportunidad de comparar y elegir la que mejor se ajuste a sus posibilidades.